Un teléfono celular marca Samsung explotó a una estudiante de la UAEH que contó su testimonio en las redes sociales.

“Como algunos saben hace casi un mes me compre un celular nuevo, elegí uno de los mejores modelos de Samsung gama alta. Todo para tener calidad y buen servicio en un accesorio indispensable como lo es el teléfono móvil.

¿El modelo? Samsung Galaxy s7 Edge y para que fuera aún más coqueto, lo elegí color oro rosado.

Y si, todo era alegría y diversión… hasta hoy.

Estaba en mi clínica de integral del adulto (como saben estudió odontología) lo traía como siempre en mi filipina. Estaba a punto de atender a mi paciente cuando de la nada empezó a humear mi teléfono.

No sabía que pasaba y empece a sentir como me quemaba mi piel. Rápidamente con ayuda de mi paciente logre quitarme la filipina. Seguía humeando. Toda la clínica se humeo.

Explotó la batería del teléfono. Afortunadamente no pasó a mayores. Se quemo la piel de mi pierna (ligeramente, porque logre reaccionar a tiempo), se quemaron 2 de mis dedos al estar quitándome la filipina y se quemo mi filipina.

Tengan cuidado con estos celulares, por qué hoy no pasó de eso. Pero en un futuro si alguien lo pone bajo su almohada al dormir, va manejando, o simplemente no tiene manera de reaccionar podría ocasionar un accidente mayor.

Ya llamé a Samsung, ya se está llevando a cabo el procedimiento necesario. Y me informaron que en 72 horas se van a comunicar conmigo.

Uno en la vida cotidiana corre más riesgos de lo que se cree”.