Cubrebocas: protector y destructor de la vida
Por: Yer Cruz
A pesar de que ya han transcurrido dos años de que la Covid-19 puso en confinamiento a todo el mundo, aún es muy apresurado saber cuándo esto llegará a su fin. Lo que sí es un hecho es que no debemos bajar la guardia y seguir cuidándonos con todas las medidas necesarias; uno de los factores que se deben tener en cuenta es que el uso del cubrebocas seguirá siendo por, al menos un tiempo, una de las medidas que las personas deberán seguir aplicando y tomar en cuenta hasta que la situación mejore.
Parece que la humanidad no sale de un problema cuando ya enfrenta otro, pues a pesar del tiempo que se lleva de pandemia muchas personas aún siguen sin hacer un buen uso del cubrebocas y sobre todo la manera de desecharlos, ya que lo hacen de forma inadecuada. Ante esta situación el aumento de residuos causantes de esta pandemia como lo son cubrebocas, guantes y gorros quirúrgicos desechables, ha ido creciendo de una forma desmedida, por lo cual no podríamos descartar que la contaminación será uno de los problemas que enfrente todo el mundo como consecuencia de esta situación, a pesar de que esta es una de las problemáticas mundiales que ya lleva años tratando de solucionarse, con este nuevo factor será aún más complicado darle resolución.
De acuerdo a la Organización mundial de la salud (OMS), se estima que desde que comenzó la pandemia hasta noviembre del 2021 más de 80 mil toneladas de equipos médicos de protección fueron enviados a varios países, de los cuales un gran porcentaje terminaron en rellenos sanitarios y mares. Yo por mi parte considero que esto se debe gracias a la poca información que existe para desechar de forma correcta estas protecciones, aunque también influye la importancia que se le da a dicho tema.
Ante este problema no se puede descartar que se vean involucradas situaciones que también impacten de forma directa a la sociedad, ya que al tirar estos desechos en la basura e incluso en la calle son un foco de infección por los microorganismos dañinos que puedan desprender.
Los cubrebocas están hechos de materiales sintéticos y resistentes que aproximadamente tardan alrededor de unos 400 años en degradarse, lo cual es mucho tiempo, por lo que es un hecho que generará contaminación a los mares y subsuelos de la tierra, es por ello que no puede descartarse que esto sea un problema inminente, al cual debería darse la importancia que tiene, ya que de lo contrario las consecuencias podrían ser perjudiciales y al menos yo no creo la sociedad busque pasar por otro problema así de grande.





