Son aproximadamente 400 mujeres en esta población quienes se dedican a plasmar lo que su mente les dicta, no hay un patrón a seguir, sólo un conjunto de figuras rurales que pueden ser humanas, naturales o florales y con ese toque colorido en azul, verde, amarillo o rojo.
Ellas desbordan su talento en telas blancas como lino, manta, seda, algodón, y demás texturas en plazos que van de semanas a meses.
Aunque, actualmente ya no todas las figuras coloridas van en un fondo blanco, también se hacen bajo una tela negra con bordados blancos o dorados, quizá fondos amarillos con bordados rojos o se les ha visto de otros colores.
El bordado tradicional de un Tenango es un diseño creativo que se puede plasmar en una servilleta, un mantel, una blusa, cortinas, sabanas, sillas tapizadas y murales que tengan como lienzo una tela digna de exhibirse.
Estos símbolos, dibujos, lenguaje y representaciones figuradas en coloridos hilos, son un simple recordatorio de la existencia de una cultura que se resiste a olvidar sus raíces.
Si llegas a visitar Tenango de Doria, recuerda que el encanto principal es su gente, y este lugar no es la excepción, encontrarás grandes momentos y pláticas locales sobre todo mientras las creativas mujeres bordan la historia con pasión de este mágico lugar.
Por Daniel Suárez
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