Entre pantallas y lápices, la educación se sufre
Estudiantes y maestros de diversos niveles educativos en Hidalgo, afirman que el confinamiento y las clases en línea solo los perjudican, pues no están obteniendo los aprendizajes esperados. Algunos casos son por falta de recursos y otros por la falta de interactividad.
El confinamiento ha hecho que las oportunidades de algunos se vean multiplicadas, pero para muchos otros no, como tal es el caso de la docente Telma Iliany Martínez Cortés, quien da clases a nivel primaria, en el municipio de Tepatepec, Hidalgo. La docente afirmó falta de recursos sigue siendo una situación latente en pleno 2021, pues afirma que solo 7 de sus pequeños alumnos cuentan con teléfono celular:
“Soy Telma Iliany Martínez Cortés docente de nivel primaria general cuento con un grupo de 18 alumnos de primer grado: 9 varones y 9 niñas de 6 años de edad. Sin embargo, en esta pandemia nos conocimos por medio de internet 14, de 18, pero solo 7 tienen acceso a un teléfono”, expresó.
Esto hace que su trabajo como docente se sienta cada vez más deshumanizado, puesto que por la cantidad de alumnos que no poseen el recurso son más, así que es casi imposible que las clases se impartan de manera digital, por lo que la maestra, al igual que muchos de sus colegas tienen que recurrir a la estrategia federal y estatal de “Aprende en casa III”:
“Realizo la planeación semanal, la imprimo y la voy a dejar a casa de la representante del grupo para que ahí la puedan recoger y posteriormente los niños puedan trabajar con ella”, comparte firma.
Sin embargo, no todo es tan sencillo, pues la docente Telma comentó que tiene dos alumnas que ni siquiera cuentan con una televisión y por ende no tienen acceso a la programación, la maestra se encuentra preocupada pues sus alumnos no pueden obtener los aprendizajes esperados:
“Me preocupan todos, pero en especial las dos alumnas que no cuentan con una televisión, porque no han accedido a los aprendizajes esperados, espero pronto ya regresar a mi escuela y en el aula ayudar a todos”.
Por otro lado, los alumnos al igual que los docentes se sienten atrapados y estresados, tal es el caso de la estudiante universitaria Wendy Alejandra Reyna Cruz, pues lamentablemente tuvo que abandonar la universidad de manera temporal, puesto que su carrera requiere de mucha práctica y al no poder acceder a los laboratorios y recursos de la universidad, ha decidido retirarse temporalmente pues no esta aprendiendo como debería de ser:
“Me preocupa muchísimo como es que voy a llegar a ser una profesional si ni siquiera tendré las bases sólidas para poder brindar un servicio de calidad a la humanidad”.
Así, a lo largo del país son muchos casos de alumnos y maestros con historias distintas, pero si hay algo que no podemos ignorar, es el hecho de que las clases en línea no están arrojando los resultados que deberían y que los recursos no solo son un elemento “extra”, sino que es la delgada línea entre aprender o no hacerlo.
Paulina Salvador
Tepatepec





