Descubren restos de pirámide en construcción de casa, en Edomex
Imagina que estas en construcción de tu casa y encuentras restos de una pirámide prehispánica, pues esto pasó en Tlalmanalco, en el Estado de México.
Ubicada entre las calles de naranjo y Guerrero, esta estructura pertenece a la región de las chalcas y el Instituto Nacional De Antropología e Historia descubrió los basamentos de un vestigio de una pirámide y otros restos prehispánicos.
“Los basamentos que se descubrieron son solo una tercera parte del volumen de la construcción”, mencionó un arqueólogo del INAH.
Esto es solo la punta del iceberg, ya que las construcciones vinieron a sepultar lo que parece ser un gran centro prehispánico.
“Desgraciadamente se han levantado casas sobre ellas, aunque en este caso, el dueño del predio donde se localizaron los vestigios, al querer construir, recurrió al Instituto con el fin de examinar un montículo detectado en su terreno, el cual, al analizarlo, reveló la estructura de la pirámide”, añadió el INAH.
Descubren vestigios de una estructura piramidal tipo habitacional de élite en Tlalmanalco, Estado de México. El basamento tiene tres niveles, una base de 12 por 18 metros y cerca de 9 metros de altura.
Entérate del hallazgo en #PrensaINAH: https://t.co/GM0p0L2VKa pic.twitter.com/YgKVFEom8t— INAH (@INAHmx) April 27, 2021
Otro de los especialistas que forma parte del proyecto, desarrollado por la Secretaría de Cultura, a través del Centro INAH Estado de México, el arqueólogo y arquitecto Ricardo Arredondo Rojas, destacó que en el primer cuerpo se encontraron unas cuarterías con restos de pisos de estuco, con las que se determinó la altura de los muros.
Arquitectónicamente, dijo, la estructura presenta dos fases de ocupación: la primera, de 1350 a 1465 —durante el momento hegemónico de Chalco—, muestra clara influencia chalca, con un sistema constructivo que utiliza argamasas a base de cal y tezontle triturado, así como fango del lago como aglutinante, destacando, por su técnica, el trabajo canterano de piedra.
La segunda etapa, con ocupación del Imperio mexica en esa región (a partir de 1465 y hasta al momento del contacto con los españoles), corresponde a la fase de ampliación del basamento, lo que se aprecia con la serie de cajones para rellenos constructivos edificados en esa área. “Sin embargo, la calidad de la obra decae completamente, se vuelve más tosca, lo que indica cambios en la ocupación y el sentido del espacio urbano.
Citlalli Ríos





