Hace 20 años, Pachuca vivió una de sus noches más felices en la época moderna.
Después de tantos altibajos y mucho sufrimiento con los Tuzos entre su ida y venida de la segunda a la primera división, el 19 de diciembre de 1999 los blanquiazules lograron lo impensable: ser campeones de la liga mexicana.
Y no pudo ser de mejor manera que ante su archirrival, el otro equipo de cuba hidalguense, Cruz Azul.
Pachuca llegó a esa instancia tras dejar fuera a dos de los equipos sensación y que habían dominado la liga como son Atlas y Toluca, que en ese tiempo tenían de los mejores planteles de su historia.
Al mando de Javier Aguirre, talentosos jugadores como Pablo Hernández Gómez, Alejandro Glaría, Ignacio González, Pablo Hernández Roetti, Manuel Vidrio, Cesáreo Victorino, Marco Garcés, Marcelino Bernal, Alfonso Sosa y Gabriel Caballero, entre otros, guiaron hasta el duelo por el título a los hidalguenses.
Tocaba enfrentarse al gran rival en el clásico de la entidad, donde los Tuzos parecían llegar como víctimas al cerrar la serie en el estadio Azul.
En la ida, disputada en el Hidalgo, el marcador quedó 2-2 con goles del Hueso Glaría, por lo que había que hacer la hazaña en terreno visitante.
Decenas de personas viajaron de la Bella Airosa a la capital hidalguense, además de qué miles se reunieron en el estadio Hidalgo para observar el encuentro por pantalla gigantes.
En el encuentro, celebrado la noche del 19 de diciembre, ninguno de los dos equipos pudo marcar la diferencia en los 90 minutos reglamentarios, con lo que al no haber ganador, se tuvo que jugar el tiempo extra.
Apenas corrían 80 segundos del agregado, cuando Marcó Garcés metió un centro desde la banda derecha al corazón del área, el cual se paseó y al filo de la línea, encontró a Alejandro Glaría que, con salva sea la parte, consiguió marcar el gol de oro que le dio a los Tuzos el histórico campeonato.
La imagen de Andrés Fassi y Jesús Martínez en el palco explotando de euforia por el gol representó a los miles de aficionados de los Tuzos, que no podían creer lo que el equipo estaba consiguiendo.
La fiesta se prolongó hasta la madrugada, pues miles esperaron al equipo en el Hidalgo, hasta donde llegaron para dar la vuelta olímpica y celebrar el título, una corona que dio inicio a la historia de éxito de los Tuzos, que a partir de ese momento se convirtieron en protagonistas del futbol mexicano.
Alfonso Rivera
https://youtu.be/kpQNVCJqovE





