La leyenda de la Bella Airosa, una joven de Pachuca
Esta leyenda de la Bella Airosa se desprende del libro Las historias de la abuela, de María Yanín Salazar Castillo, quien obtuvo el primer lugar de cuento en el concurso convocado por la delegación del INAH, en 1994.
En ese mismo cuento, se inspiró la obra escultórica de la Victoria del Viento, ubicada en la explanada Bicentenario, en Pachuca.
Había una vez una joven que se caracterizaba por su belleza, gentileza y solidaridad con las personas de Pachuca, además sentía un gran respeto hacía la naturaleza, así que siempre iba a uno de los cerros que se encontraba cerca de su casa para observar la vegetación y a los animales que se encontraban ahí, mientras disfruta del viento que acariciaba su rostro y jugaba con su pelo.
En esa época la población sufría de las explotaciones laborales y la falta de economía para sustentar a sus familias, a ella le dolía ver a la gente en esas condiciones y no saber cómo ayudarles. Así que fue al cerro triste y con lágrimas en los ojos. El viento al percatarse de su llanto se acercó para consolarla, limpiando sus lágrimas y acariciando su cabello. El viento había estado enamorado de la joven por su nobleza y belleza. Al caer la noche el viento tenía que irse pero no quería dejarla sola, así que fue con la Luna para que la acompañara y cuidara mientras él no estaba.
La Luna se quedó con la muchacha y curiosa le pregunta por su dolor, ella le cuenta a la Luna lo que sucedía con el pueblo, a lo lejos la Tierra escuchaba la historia de la joven e intervino para ayudarla, le propuso que para salvar a la gente que quería tenía que dar la bondad de su alma y su belleza, convencida acepta la propuesta y esa noche la joven muere.
Al siguiente día el Viento regresó y la joven ya no estaba ahí, la busco por todos lados pero no aparecía, desesperado se preguntaba dónde podría estar, la luna al verlo así decide contarle lo que había sucedido con la bella mujer.
El viento había estado perdidamente enamorado de ella enloquecido recorrió la ciudad arrasando con todo lo que estuviera en su camino queriendo encontrar a su amada. Por eso se dice que Pachuca tiene la luna más bonita y en su tiempo fue una de las ciudades con más plata, mientras que aquellos vientos fuertes y fríos son del viento enamorado en busca de la joven.
Frida Cruz
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