Hidalgo tiene nuevos Pueblos Mágicos: Acaxochitlán y Metztitlán.
Estos municipios se convirtieron en los octavo y noveno que reciben esta denominación por parte de la Secretaría de Turismo federal.
Miguel Torruco Marqués, secretario de Turismo federal, anunció que 45 demarcaciones recibieron el distintivo en 27 entidades.
“Estos lugares cuentan con calidad para recibir a turistas nacionales e internacionales y hacerse acreedores a este distintivo”, comentó, señalando que recibieron 123 solicitudes, y 87 de ellas tuvieron un expediente completo y de ahí seleccionaron a 45.
Los otros Pueblos mágicos de Hidalgo son: Huasca de Ocampo (el primero del país), Mineral del Monte, Mineral del Chico, Huichapan, Zimapán, Tecozautla y Zempoala.
En noviembre, Pachuca será sede del Tianguis turístico de Pueblos Mágicos, del cual Hidalgo es sede bianual.
Durante más de una década, Acaxochitlán había pretendido obtener esta codiciada distinción, pero hasta ahora se realizó un esfuerzo real en este sentido; por ello se entregó el expediente correspondiente, que es un requisito fundamental para que la Secretaría de Turismo del estado de Hidalgo, consiga el nombramiento para esta cabecera municipal.
Miles de turistas y visitantes que conocen este bello rincón hidalguense, ya lo consideran un pueblo mágico, gracias a sus valores históricos, culturales y naturales, los cuales ha sabido preservar y compartir con el mundo entero.
A diferencia de ocasiones anteriores, los actores sociales de Acaxochitlán se encuentran más unidos en esta ocasión para alcanzar esta meta común; los prestadores de servicios turísticos, el gobierno municipal y la sociedad en general están convencidos y decididos a colaborar para hacer del turismo un motor de desarrollo que mejore el nivel de vida de los acaxochitecos.
Es innegable que los atractivos del pueblo le confieren a este destino una magia muy especial y un encanto que pocos lugares del país pueden ofrecer, desde sus magníficos parajes boscosos, presas y cascadas, hasta su amplia variedad gastronómica, arquitectura colonial y numerosos festivales religiosos, así como el marcado sincretismo entre la modernidad y las tradiciones de sus pueblos originarios, Acaxochitlán cuenta con elementos que permiten a cualquier persona disfrutar de una excelente estancia.





