Reportan fallecimiento de niño de Hidalgo sospechoso de hepatitis aguda
La Secretaría de Salud de Hidalgo informó a medios nacionales que un niño originario de la entidad falleció este miércoles y era sospechoso de hepatitis aguda.
De acuerdo a los datos que recaban El Universal y Televisa, el secretario de Salud Efraín Benítez detalló que el menor de 3 años, originario de Tulancingo, perdió la vida en el Hospital La Raza del IMSS en la Ciudad de México, a donde había sido trasladado para recibir atención.
El menor se encontraba como caso sospechoso de hepatitis aguda infantil, detalló, y será el INDRE el que determine de acuerdo a las pruebas si tenía la enfermedad.
Además, señaló que hay un brote familiar de tres hermanos en Zacualtipán que también están catalogados como sospechosos, y se mantienen en su domicilio y con una evolución favorable.
Un caso más, en Tepeji del Río, también era sospechoso pero fue diagnosticado con hepatitis tipo A.
Benítez pidió a la población no caer en psicosis, pero mantener las medidas necesarias y mantener la atención, además de notificar y atender a los menores.
La enfermedad
La hepatitis en niños regularmente es un evento raro, no ocurre con frecuencia, y por eso este nuevo brote está llamando la atención. “No es algo que se produzca de manera habitual”, afirmó Roberto Vázquez Campuzano, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.
El experto argumentó que la hepatitis en menores que ha surgido no es de ninguno de los virus conocidos o de los más frecuentes como hepatitis A, B, C y E. “Ellos no son la causa de la enfermedad”.
Aunque no se sabe todavía cómo surgió en Reino Unido, comentó, se manejan varias hipótesis: una indaga si está relacionado con el SARS-CoV-2; otra lo asocia con el adenovirus 41, que se ha aislado en la mayoría de los casos y está vinculada a gastroenteritis.
En el caso de los infantes, la mayoría de las hepatitis son producidas por el virus de la hepatitis A, que en nuestro país es común y la principal causa que ataca a menores de cinco años; su prevalencia es alta, del 70 por ciento.
“Es importante que los papás y mamás estén atentos: si los niños tienen diarrea, vómito o un tono amarillo en la piel o en los ojos. En esos casos hay que buscar atención médica”, recomendó.
Hay que seguir las medidas básicas de higiene como lavado de manos, cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar, además de mantener las precauciones contra la COVID-19, que también sirven para esta enfermedad.





