Una noche vibrante e histórica. Así podría calificarse a la del 13 de diciembre de 2006, en la que los Tuzos del Pachuca consiguieron el máximo logro para un club mexicano a nivel internacional al conquistar el título de la Copa Sudamericana.
Por primera vez, un equipo azteca conquistó un torneo fuera de su confederación, y ni más ni menos que ante una de las escuadras históricas del futbol sudamericano como lo es el Colo Colo, y más aún en un estadio totalmente lleno, con 75 mil espectadores volcados en apoyo al rival, como lo fue el Nacional, en Santiago de Chile, y hasta la presidenta chilena Michelle Bachelet incluida.
Pero esa noche, Pachuca escribió la historia que marcaría el que es hasta ahora el capítulo más importante de sus 131 años de existencia y también del balompié nacional, pues ninguna otra escuadra ha logrado igualar el logro, que ha cobrado mayor importancia con el paso del tiempo.
Después del empate 1-1 en el duelo de ida en el estadio Hidalgo, los Tuzos tuvieron je remar contracorriente luego de que en el primer tiempo Humberto Suazo pusiera adelante al Cacique con gol al minuto 35’.
Los hidalguenses no se achicaron y en el complemento con goles de Gabriel Caballero, al 53’, y Christian Chaco Giménez, al 72’, consiguieron darle la vuelta y hacer enmudecer a los más de 75 mil aficionados que fueron opacados por los gritos del puñado de aficionados mexicanos que acudieron.
Así, el legendario Miguel Calero levantó la copa que acreditaba a Pachuca como campeón sudamericano y que desató los festejos en la Bella Airosa, donde la plaza Independencia, con el Reloj monumental, fue el epicentro de las celebraciones que se prolongaron hasta la madrugada.
Una noche épica un dejó grabadas con letras de oro los nombres de los protagonistas que estuvieron en la cancha y a lo largo del torneo, además del técnico Enrique Meza, que logró después continuar con una época dorada de los Tuzos al sumar títulos en la Liga Mx, la Concachampions y la Superliga.
Alfonso Rivera





