Por: Daniel Suárez

Tulancingo de Bravo se localiza al sureste del territorio hidalguense, tiene una superficie de 217.42 km2 que se divide en 70 localidades.

La palabra Tulancingo proviene del náhuatl Tollan “tular” y Tzingo “detrás”, de esta manera el significado es “En el tular o detrás del tular” nombrado así en honor al insurgente Nicolás Bravo.

El municipio cuenta con una flora que esta conformada por pino, ocote, oyamel, cedro, nogal y palo de zopilote. La fauna se conforma por conejos, ardillas, roedores, colobrí, gorrión, pájaro carpintero, víbora, lechuza, tejón, codorniz, palomas, tlacuache, zopilote y una gran variedad de insectos.

En cuanto a la gastronomía, el Guajolote es un platillo típico y famoso del municipio, habría nacido hace 110 años y aunque el Guajolote no tiene cabida en los libros de gastronomía, su rico sabor lo ha llevado a ser el preferido por sus habitantes y sus visitantes.

En lo que respecta a datos históricos del municipio podemos destacar que:

En 1869 fue una de las opciones para ser la capital de Hidalgo junto a Actopan pero finalmente se eligió a Pachuca.

En 1858 se le da el nombre de Tulancingo de Bravo por decreto.

En 1917 nació en Tulancingo, Rodolfo Guzmán Huerta mejor conocido como “El Santo” quien fue luchador profesional y actor.

Para más información de este maravilloso municipio, nuestra recomendación es que lo visites y puedas comprobar de lo que te estamos contando.

¡Hidalgo Brilla!