El Procurador del Estado de Hidalgo, Javier Ramiro Lara Salinas, en conferencia de prensa, confirmó que las 11 personas que fueron asesinadas con arma blanca en Tizayuca, ninguna de las víctimas presenta impacto de proyectil de arma de fuego, y que pudo ser un ajuste de cuentas.

Además dio a conocer que uno de los muertos, identificado como Rubén N, estuvo encarcelado en el Estado de México purgando una pena por el delito de secuestro, otro de los asesinados, de nombre Edgar N, portaba una credencial que lo acreditaba como personal operativo de la secretaría de seguridad pública de la Ciudad de México.

Sin precisar detalles, el procurador del Estado mencionó, que según las primeras investigaciones, un grupo ejecutor habría acudido al domicilio de Rubén N y su esposa Silvia N, donde se desarrollaba la fiesta de la hija menor de la pareja.

En el lugar los cuerpos de cuatro hombres y siete mujeres fueron encontrados tendidos sobre impresionantes charcos de sangre, entre ellos se encontraba dos menores.