Hay vida después de la vida. Varias veces hemos escuchado este dicho y puede comprobarse con esta historia.

Una joven, estudiante de Medicina en el Centro Universitario Siglo XXI, fue asesinada a inicios de semana en la colonia Santa Julia luego de un intento de asalto de su vehículo, siendo baleada, pero respetando su última voluntad, sus órganos fueron donados y ha dado una nueva oportunidad a seis personas.

La joven compartió con su familia el deseo que tenía de que, al morir, donaran su corazón, hígado, riñones y córneas, algo que cumplieron.

Los órganos donados fueron trasladados al centro médico La Raza, en la Ciudad de México, lo que se llevó a cabo el pasado miércoles desde el Hospital General del IMSS en Pachuca.

En México, los órganos más requeridos son riñones, córneas, corazón e hígado, motivo por el cual las organizaciones de salud han hecho campañas para fomentar la donación para tener más historias como esta, en la que una vida salvó seis.