Por: Day Cas

Como cada seis años, nos vemos invadidos con publicidad enfocada a ciertos individuos de la sociedad. En esta ocasión, los nombres que figuran en múltiples spots para radio, televisión, medios impresos y hasta en internet son José Antonio Meade, Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador y por primera vez un candidato independiente por “la grande”, “El Bronco”.

Y, si se me permite decirlo, en mi corta estancia en este mundo nunca había visto tantos mensajes mediáticos enfocados en la cuestión electoral, quizá sea porque ahora tenemos el internet y también, que en este año el padrón electoral registra alrededor de 88 millones de mexicanos: de las características principales para el electorado de 2018 es que poco más de la mitad de los votantes tienen entre 18 y 40 años; en promedio, la población en general ha estudiado hasta secundaria y su situación laboral es predominantemente de asalariados. (No lo digo yo, lo dicen las estadísticas del INE).

También, uno de los motivos por los que estas elecciones son tan importantes se debe al grupo de votantes más grande, que corresponde a los jóvenes, incluso, tanta es su relevancia que ya se le ha empezado a considerar como el nuevo “voto duro” o en múltiples titulares se lee que “los jóvenes determinarán los resultados de las elecciones 2018”. El único problema es, que los mismos medios de comunicación afirman que la población joven no está interesada en acudir a las casillas el próximo 1 de julio.

¿Cómo es que llegamos a tal conclusión? Pues, según reportes de las últimas elecciones federales, del 64% de los votantes de entre 20 y 29 años prefirieron evadir la fatiga de ir y marcar una simple casilla en unos cuantos papelitos que si bien, sintieron que su decisión no haría diferencia, déjenme decirles que sí, sí se hace una diferencia. (Las gráficas del INE me respaldan).  Lo bonito del asunto es, que nuestro bonito estado Hidalgo siempre destaca por su alto índice de participación, incluso superando el promedio nacional.

Pero, volviendo al presente y quizá, hasta proyectándonos un poco al futuro, cada nuevo periodo electoral adquiere una mayor relevancia, por lo que es muy importante, exageradamente muy importante, considerar todas las opciones antes de elegir. No dejarnos llevar tanto por qué candidatos nos da los mejores o la mayor cantidad de memes, o quién nos habla más bonito. Si somos hijos del internet, simplemente tomarnos unos cuantos segundos de nuestro preciado tiempo (porque YOLO), acceder a internet con el WI-FI del amigo o nuestros datos, y darle una breve revisada a lo que dicen los candidatos.

Y no sólo leerlo (porque incluso nos da flojerita leer), sino ponernos a pensar qué tan factibles son sus propuestas, qué tanto nos beneficiarían o, en todo caso, nos perjudicarían, porque recuerda que, tu voto SÍ cuenta; que el que quede como presidente durante los seis años que siguen será quien determine la imagen que México va a tener frente a otros países; el nuevo presidente será quien dé luz verde a reformas que afectarán nuestro futuro laboral, o el de nuestros hijos (o el de tu sobrinos, si tú no quieres tener hijos), será quien diga que sí y que no está permitido, será el que apoye o refute leyes para regular salarios, salud, educación, seguridad, empleos, tratados internacionales, reformas ambientales,  también será quien autorice presupuestos para ciencia, tecnología, artes, pequeñas y medianas empresas.

Así que, ya para no marearte con tanto choro, inviértele 3 pesos de reflexión a tu voto, pero por fa, no lo anules, o mínimo, si lo haces, que sea por alguien chido.