A lo largo de los años, Hidalgo se ha distinguido por contar con personalidades destacadas que han contribuido a la formación de la historia mexicana. Y si hay ícono de la cultura mexicana en el mundo, ese es El Santo.

Hoy se cumplen 100 años del natalicio de un luchador que se convirtió en todo un superhéroe mexicano.

Se trata de Rodolfo Guzmán Huerta, un luchador profesional y actor mexicano, quien fue mejor conocido como “El Santo”.

Nació un 23 de septiembre de 1917 en el municipio de Tulancingo, Hidalgo.

El Santo debutó en los cuadriláteros en 1934, pero su historia comenzó a tejerse el 26 de julio de 1942 en la legendaria Arena México. Aquella noche el luchador, quien a lo largo de los años hizo carrera bajo los nombres de Hombre Rojo, Enmascarado, Murciélago II y Demonio Negro, entre otros, estrenaba una flamante personalidad debajo de una brillante máscara plateada. Había nacido Santo, el Enmascarado de Plata.

Como luchador peleó de 1942 a 1982, periodo de cuatro décadas en el que nunca fue desenmascarado, debido a su gran talento como deportista.

Desde los años 50 en México se convirtió en un héroe popular y un símbolo de la justicia para las personas, ya que su personaje trascendió el ámbito de la lucha libre y se transformó en un superhéroe al lograr un manejo muy hábil de su imagen en diversos medios masivos de comunicación. Fue transformado hacia 1952 en héroe de historieta con la publicación semanal Santo, El Enmascarado de Plata ¡Una aventura atómica!, editada por José G. Cruz y que llegó a vender miles de ejemplares semanales.

El Enmascarado de Plata habría debutado en el cine en 1952. En aquel año, la popularidad de la lucha libre en México iba en aumento gracias a las primitivas transmisiones de este deporte-espectáculo por la televisión.

Entre sus películas más importantes que realizó:
⁃ El Santo vs. las mujeres vampiro (1962)
⁃ El Santo contra los zombies (1962)
⁃ El Santo en el museo de cera (1963)
⁃ El hacha diabólica (1964)
⁃ Santo, el enmascarado de plata, vs. la invasión de los marcianos (1966)
⁃ El Santo contra Capulina (1968)
⁃ El vampiro y el sexo (1968)
⁃ Santo contra Blue Demon en la Atlántida (1969)
⁃ El Santo vs. las momias de Guanajuato (1970)
⁃ El Santo vs. las lobas (1972)

Lamentablemente, tras el fallecimiento de “El Santo”, el cine de luchadores desapareció casi por completo. Las parodias, alusiones y homenajes se sucedieron sin que el género lograra levantarse, prácticamente el cine de luchadores murió con el enmascarado de plata.